lunes, 6 de marzo de 2017

El Sacerdocio de la Ciencia LII - Mala (con)Ciencia


I - La Figura

Según su entrada en la Wikipedia, Ben Michael Goldacre es un médico y escritor británico. Hasta marzo de 2015, era Investigador Titular mayor del Centro Para Medicina Basada en Evidencia, parte del Departamento Nuffield de Ciencias de la Salud de Cuidado Primario de la Universidad de Oxford.

Pero su actividad más conocida es la de detractor de las llamadas terapias alternativas, y especialmente de la más popular de ellas: la homeopatía. Su libro Bad Science ( Mala Ciencia ) es una recopilación de sus escritos en la columna del mismo nombre publicada en el periódico The Guardian hasta noviembre de 2011.

La relevancia de Goldacre viene de ser utilizado como referencia por muchos seudo-escépticos difusores del negacionismo homeopático. Por ejemplo el doctorado Alfredo Caro Maldonado que en este artículo es citado diciendo:

"Muchas de las ideas vienen del libro "Mala ciencia" de Ben Goldacre, por lo que si algo no está referenciado es porque el dato lo he sacado de ahí."

Otro que enseña a referenciar a Goldacre es el seudo-escéptico español Fernando Frías, que en este artículo dice:

"Claro que, bien mirado, predicar una modalidad de lo que Ben Goldacre llama “medicina basada en la magia” no está del todo fuera de lugar en un mundo como el de la agricultura ecológica"

Por su parte, el seudo-escéptico mexicano Martín Bonfil también usa a Goldacre como referencia en este texto:

"En las ciencias médicas, estos cambios de opinión son cosa de todos los días. El escritor científico Ben Goldacre describe cómo un resultado médico -la terapia de reemplazo de hormonas puede disminuir el riesgo de enfermedades cardiacas en mujeres-, que parecía claro luego de un ensayo clínico pequeño y un estudio observacional más amplio, resultó ser falso cuando se hizo otro estudio..."

Por ello es que resulta interesante analizar el discurso de Goldacre y especialmente su mencionado libro Bad Science para verificar qué tan cerca de la verdad están sus afirmaciones, que alcanzan a un público tan amplio gracias a todos estos ( y muchos otros ) difusores.

Si bien el libro de Goldacre ( del que usaré su traducción al español, editada por Paidós ) toca muchos temas, para este análisis me centro en el capítulo 4 que versa sobre la homeopatía.


II - ¿Para Qué Retrasar Lo Inevitable?

Una de las características comunes a todos los que escriben sobre homeopatía desde la perspectiva seudo-escéptica es que son absolutamente incapaces de disimular su odio ideológico por un solo momento. Con frases más o menos despectivas ( dependiendo de las pretensiones ) el autor se lanza a decir lo que siente del tema sin intentar siquiera describirlo o definirlo de una forma neutra o puramente informativa.

Lo primero que se observa en la obra de Goldacre es que éste declara su escuela ideológica con esa urgencia y claridad:

"La homeopatía es, tal vez, el ejemplo paradigmático de las terapias alternativas: reclama para sí la autoridad de una rica herencia histórica, pero su historia se reescribe una y otra vez en función de las necesidades publicitarias del mercado. Cuenta con un elaborado y pretendidamente científico marco explicativo de cómo funciona, aunque sin ninguna evidencia científica seria que demuestre su veracidad. Y sus defensores aseguran firmemente que sus pastillas nos harán sentir mejor, cuando, en realidad, han sido exhaustivamente analizadas, con innumerables test, y se ha averiguado que no dan más resultado que el que pueda dar un placebo."

Y claro que este ejemplo de "formalidad" divulgativa cunde entre los adeptos de todos los niveles, desde doctorados bastante moderados como Daniel Manzano, que dice

"Como ya sabemos la homeopatía se basa en curar enfermedades mediante la ingesta de sustancia tóxicas muy diluidas. Según los conocimientos actuales de química, que cualquier estudiante de secundaria tiene, la sustancia en cuestión no está muy diluida, sino que no está. En ningún compuesto homeopático queda ninguna molécula del compuesto que se supone que te cura. Eso hace natural la siguiente pregunta ¿Cómo puede curar entonces?"

hasta los francamente virulentos como Teresa Valdés Solís, que "define" el tema de su artículo así:

"Resumen por si aún no sabes que la homeopatía es un timo."

Se podría pensar que el sustituir una definición formal del tema a tratar por una calificación emocional es sólo una cuestión de estilo sin importancia, pero cuando se une al resto de elementos detallados a continuación, se puede ver que el formato es todo menos casual.


III - Evitando Los Riesgos De La "Ciencia"

Lo siguiente que se observa es que Goldacre evita las afirmaciones sobre los puntos fundamentales de su tesis, optando por hacer sugerencias que dejan mensajes bastante claros en la mente de sus lectores pero son más difíciles de llevar a demandas legales.

Por ejemplo:

"Las teorías de Hahnemann diferían de las de la competencia porque él había decidido (y no encuentro mejor verbo para definirlo) que si podía encontrar una sustancia que indujera los síntomas de una enfermedad en un individuo sano, ésta podría ser luego utilizada para tratar esos mismos síntomas en un enfermo."

Goldacre no dice "Hahnemann no tenía ninguna base para sus afirmaciones". En su lugar, da la idea de que las afirmaciones de Hahnemann eran completamente arbitrarias, basadas en "decisiones" cuyo origen no se menciona para completar el cuadro de absurdas ocurrencias de un chiflado.

Compárese lo anterior con lo citado en este artículo del estudio histórico de Richard Haehl, el más reconocido estudioso de Hahnemann y su obra:

"En el año 1789 él investiga en el Instructions for Surgeons on Venereal Diseases el efecto del mercurio y mantiene la opinión, contraria a la suposición de la época, que el efecto del mercurio en el tratamiento de la sífilis consiste no en salivación, transpiración, diarrea o micción incrementada, sino en una peculiar "contra-irritación" del cuerpo, que él llama "fiebre mercurial" y que describe cuidadosamente en su condición más marcada. Esta "fiebre mercurial"...él opina es la antecesora de la cura de la sífilis - aquí, entonces, la primera sugerencia de desplazar un padecimiento por otro.
...
En 1790, él traduce el Materia Médica de Cullen...
...
En el siguiente año, 1791, aparece la traducción del Materia Médica de Monro. Aquí tambíen sus observaciones giran en la misma dirección, particularmente en el caso de la quina:
'Todas las sustancias que estimulan una contra-irritación y fiebre artificial, si son administradas inmediatamente antes del ataque, son tan específicamente disuasoras de la fiebre intermitente, sólo que por otra parte no son en todo caso tan seguras de usar'
Es claro que Hahnemann no ha encontrado todavía por completo un nuevo sistema de terapia en la forma de una Ley de Similares, aunque la dirección del camino está ya claramente vislumbrada."

Es evidente entonces que no sólo la tesis de Hahnemann no es una ocurrencia, sino que el proceso que lo llevó a tal conclusión duró varios años de experimentación y se conoce bastante bien.

Otro ejemplo de cómo Goldacre intenta hacer creer que todo es una tontería sin base es el siguiente párrafo:

"Pero, lo que es más importante, también decidió (así, sin más) que si administraba una minúscula cantidad de cinchona a un enfermo de malaria, esa dosis trataría los síntomas de la enfermedad, en vez de causarlos. La teoría de que «lo afín cura lo afín», que él invocó aquel día, es, en esencia, el primer principio de la homeopatía."

Compárese lo anterior con la siguiente cita de la pág 311 del ya referenciado libro de Haehl:

"Cuando, en 1796, él dió a conocer por primera vez los principios de la  homeopatía en la Revista de Hufeland ( "Ensayo en un nuevo principio", etc ), él frecuentemente recomendó la administración de "pequeñas dosis", pero no dijo entonces lo que quería decir por "pequeñas".
...
De ahí en adelante, él seleccionó sus medicamentos desde el punto de vista de la similaridad, aún administrando, sin embargo, dosis bastante grandes. El "agravamiento homeopático" que es el incremento de todos los síntomas importantes de la enfermedad que seguían a la administración del "medicamento específico" y que eran mucho más aparentes entre más adecuado fuera el medicamento, lo indujo gradualmente a decrementar la dosis. Pero esta disminución de la dosis en forma alguna tomó lugar tan velozmente como es usualmente entendido. Fué sólo por los experimentos y experiencias al lado de la cama de muchos años que la necesidad de decrementar la dosis fué forzada en él."

Y en la pág 314 se lee:

"En primer lugar, encontramos -y esto puede parecer extraño tras las observaciones previas- que, en los años 1800 y 1801 él estaba prescribiendo sus medicamentos en muy fuertes dosis."

Contrario a lo que Goldacre dá a entender, ni fué en un día que Hahnemann creó sus axiomas terapéuticos ni fué "así, sin más" que empezó a usar microdosis.


IV - La Ciencia También Debe Ser Audacia

A pesar del modus operandi descrito en la sección anterior, Goldacre también se permite algunas afirmaciones claramente fraudulentas:

"Los homeópatas han desarrollado una amplia gama de remedios a lo largo de los años, y han dado en referirse al procedimiento por el cual los han desarrollado con el muy grandilocuente término de «prueba» (en inglés, proving, del alemán Prüfung). Se reúne a un grupo de un número no muy grande de voluntarios (entre uno y una docena a lo sumo) a los que se les administra seis dosis del remedio que se está «probando» —en grados de dilución diferentes— en el transcurso de dos días."

Compárese lo anterior con la Guía de Pruebas de Drogas Homeopáticas publicada por el Comité Europeo para la Homeopatía:

"Duración de la patogenesia

Las siguientes fases y duraciones son recomendadas:

Fase de pre-observación: se recomienda que el experimentador escriba todos los días en su diario por una semana (7 días) inmediatamente antes de la primera dosis.

Fase de observación: se recomienda que el experimentador escriba en su diario y sea controlado hasta la desaparición del último nuevo síntoma.

Fase de post-patogenesia: se recomienda que el experimentador escriba en su diario y sea monitorizado por dos semanas adicionales luego de la desaparición del último síntoma nuevo, o un mínimo de 6 semanas luego de la primera dosis.

Entrevista de salida: se realizará una entrevista de salida 3 meses luego de la primera dosis.


...

Número óptimo de experimentadores

Se recomienda un mínimo de 10 experimentadores verum al cierre de la fase de
observación.

No se recomienda un grupo experimental de más de 20 experimentadores verum, ya que esto reflejaría un índice negativo de carga/beneficio."

Como se puede ver, Goldacre miente y distorsiona todos los datos de las pruebas para dar la misma idea de ser absolutas tonterías que ya se advertía en la sección anterior.


V - La Voz Del Pueblo Es La Voz De La Ciencia

Dice Goldacre:

"La mayoría de las personas saben que las sustancias de los remedios homeopáticos se diluyen hasta tal punto que ya no quedan moléculas en la dosis que finalmente reciben. Lo que tal vez no sepan es la increíble proporción en que se diluyen. La dilución homeopática típica es de 30C."

Se puede observar que Goldacre no afirma la inexistencia de las bajas potencias homeopáticas sino que, usando nuevamente la sugestión dolosa, da la idea de que un supuesto "saber popular" es correcto, ya sea porque no conoce o porque espera que su público no conozca la investigación arbitrada del Instituto para la Historia de la Medicina ( IGM por sus siglas en alemán ), parte de la prestigiosa Fundación Robert Bosch, citada en este artículo:

"Desde una perspectiva histórica, los modos predominantes de prescribir han cubierto el espectro completo desde el uso de bajas potencias ( incluyendo tinturas madre ) hasta el uso exclusivo de potencias muy altas.
...
En 1948, por ejemplo, el médico homeópata Karl Saller registró las medicinas homeopáticas más usadas en el Hospital Homeopático Stuttgart, listando en total 150 medicinas. Muchas de ellas (24) fueron administradas como tinturas madre, más comúnmente se administraban bajas potencias que iban de 2X a 4X. Alfons Stiegele (1871-1956), el director de este hospital y clínico homeópata líder, usualmente no prescribía potencias arriba de 15X".

Hay múltiples pruebas de que la falsedad de Goldacre no es un error casual sino parte de una doctrina que muchos siguen.

Por ejemplo ( y como se narra en este artículo ) el conocido seudo-escéptico Luis Alfonso Gámez ( en complicidad con el físico Alberto Nájera ) afirma que un producto homeopático con ingredientes en el orden de microgramos por mililitro es "diversos compuestos en dosis homeopáticas. Es decir, nada de nada" con lo que se convierte en un negacionista de las hormonas, muchas de las cuales tienen concentraciones sanguíneas mucho menores.

Y desde luego el ejemplo arquetípico es el narrado en la sección III de este artículo, donde el embaucador conocido como James Randi presenta Calms Forté, un producto con componentes en el orden de miligramos por mililitro y dice a su extasiado público "pero no hay nada en esas pastillas!!".

Como he dicho en innumerables ocasiones, la primera tarea de todo embaucador seudo-escéptico es convencer al público de que la homeopatía se compone exclusivamente de ultradiluciones ( diluciones que sobrepasan la constante de Avogadro ), ya que es mucho más fácil convencer de la inefectividad fisiológica del agua sin soluto que explicar cómo es que dosis de microgramos o incluso miligramos son inoperantes.

Teniendo esto en cuenta, es altamente improbable e inverosímil que un seudo-escéptico del nivel de Goldacre ignore esta característica fundamental de la homeopatía.


VI - Calumniad Con Audacia, Siempre Quedará Algo

Dice Goldacre:

"Los homeópatas se sacan a veces de la chistera la existencia de resultados anómalos en los experimentos físicos y sugieren que éstos demuestran la eficacia de la homeopatía. Se refieren concretamente a pruebas con fascinantes defectos de método que se han descrito ya en diversos libros y artículos (es habitual, por ejemplo, que en ellas la sustancia homeopática —que sólo mediante pruebas de laboratorio con equipos fabulosamente sensibles puede distinguirse muy sutilmente de una dilución no homeopática— haya sido preparada de forma totalmente distinta a partir de ingredientes distintos, lo que permite que sea más fácilmente detectada por aparatos de laboratorio de grandísima precisión y sensibilidad)."

Compárese lo anterior con el artículo arbitrado del experimento Mahata:

"Una bolsa de polietileno delgado fué situada en el espacio entre los electrodos. Ésta fué llenada con 4 ml de agua destilada de CVS pharmacy, USA.
...
Las medicinas tomadas fueron Arnica Mont-30c, -200c, Anacardium Orientalis-30c and -200c, todas en forma de glóbulos suministradas por M/s Hahnemann Publishing Co., Kolkata."

Como se puede ver, uno de los tres experimentos fundamentales sobre ultradiluciones ( junto con el experimento Demangueat y el Klein-Wolf ) usa materiales estrictamente comerciales, poniendo en evidencia la mentira que representa la afirmación de que "es habitual" que los materiales experimentados sean arbitrariamente distintos.

Como la inmensa mayoría de los seudo-escépticos, Goldacre conoce el valor de la calumnia científica: habla de "fascinantes defectos de método" en los experimentos sobre homeopatía pero no tiene el menor interés en siquiera citarlos, mucho menos explicarlos.

Un ejemplo de esos "diversos libros y artículos" es el escrito por Arturo Quirantes ( y reseñado en este artículo ) para descalificar el experimento Klein-Wolf y calumniar a sus autoras, tratando de presentar esta investigación como un disparate de chiflados sin experiencia, de forma que su público ( y el de los que lo citan y alaban ) crea que no hay ninguna evidencia científica de la realidad de las ultradiluciones.

Y al igual que Goldacre, calumnia a las autoras sin identificarlas, esperando que nadie se dé cuenta que sus credenciales científicas son de primer orden y que los disparates y las tonterías las dice el propio Quirantes, como puede comprobar cualquiera que lea la referida reseña.


VII - ¿Cómo Sabe Un Embaucador Cuándo Fué Descubierto?

Dice Goldacre:

"¿Cómo sabe una molécula de agua cuándo tiene que olvidarse de todas las demás moléculas que ha ido conteniendo con anterioridad? ¿Cómo sabe tratarme un hematoma gracias a su memoria del árnica, y no por el recuerdo que conserve de las heces de Isaac Asimov?"

Compárese lo anterior con lo reportado en el experimento Demangueat ya citado:

"Tras un ciclo de calentado/enfriado de 10 minutos de las muestras en sus tubos NMR sellados ( previniendo cualquier modificación de la composición química y contenido de gas ), todas las variaciones de relajación observadas como función de la dilución se desvanecieron, el índice R2/R1 y la dispersión de los valores R2 cayeron en todas las soluciones y solventes, y la correlación entre R1 y R2 reapareció en las muestras Hist-W. Todos esos resultados apuntan a un estado más organizado de agua en las muestras no calentadas, más pronunciadas en las soluciones de histamina que en los solventes, dependientes del nivel de dilución"

Este experimento de resonancia magnética nuclear muestra que la memoria del soluto se destruye simplemente calentando el agua.

Ya que se dirige a un público absolutamente ignorante, Goldacre puede pretender que no sabe nada de procesos físicos y continuar con el cuentelete que todos los embaucadores seudo-escépticos de todos los niveles difunden: que la memoria del agua debería ser absolutamente indeleble y sobrevivir a cualquier cambio físico o químico.

La demostración de que este planteamiento es un cuentelete y no una tesis científica se narra en este artículo: cuando se le pregunta por el fundamento de tal idea, la antes arrogante y condescendiente seudo-escéptica empieza a tartamudear y recular:

"Quizás fue mi error darle una característica de permanencia a la memoria del agua. Usted pregunta de donde tomé la idea de que la memoria del agua funciona así, pues de ninguna parte, como es obvio, ya que nunca se ha observado que exista si quiera del fenómeno. Pero por lo mismo he lanzado una hipótesis, una de tantas que se pueden formular."

Como se puede ver, el cuentelete seudo-escéptico intenta manipular la ignorancia y apelar a la repulsión hablando de escatología para dejar en el público ignorante y estúpido la idea de que la memoria del agua sería repulsiva si fuera real.


VIII - La Ciencia Del Engaño

Las anteriores son apenas algunas de las falsedades contenidas en un sólo capítulo del libro de Goldacre. Analizarlas y contrastarlas todas requeriría un texto aún mayor que el analizado ya que Goldacre distorsiona, miente y calumnia en prácticamente cada cosa que dice.

Por supuesto que es mucho más fácil mentir y engañar a los ignorantes cuando no se tiene que ofrecer ninguna referencia de lo dicho, y Goldacre tiene una coartada lista para esa falta de sustento:

"Me he esforzado al límite para mantener estas referencias en la más mínima expresión, pues se supone que éste tiene que ser un libro entretenido y no un texto académico erudito. Más útiles aún que las referencias, creo, son los numerosos materiales adicionales disponibles en <www.badscience.net>"

Desde luego que la idea de que minimizar el sustento de lo que se dice es algo deseable sólo puede venderse a un público convencido de antemano de que todo lo que se le dirá es cierto. Y ello demuestra la hipocresía subyacente en la continua pontificación que hacen los seudo-escépticos sobre pensamiento crítico: nadie que piense en analizar críticamente la información recibida puede justificar la ausencia de referencias de sustento.

El que Goldacre y sus compinches ( el libro "Cultural Dwarfs and Junk Journalism: Ben Goldacre, Quackbusters and Corporate Science" de Martin Walker da muy buena idea de quiénes son ) hayan creado ese sentido común entre los seudo-escépticos habla de qué tan bien pensada está esta doctrina del engaño.

De cualquier manera, las falsedades presentadas son suficientes para quedar demostrado que Ben Goldacre es un charlatán más y su libro Bad Science otro intento de engañar al ignorante y estúpido para alejarlo de la homeopatía a cualquier precio.


Conclusión

El libro Bad Science es otro ejemplo más del engaño seudo-escéptico para alejar al público de la homeopatía.


Enlaces

Antecedente:  Apóstol
Continuación: Lucifer II

2 comentarios:

  1. Aquí es donde se puede entender que Juan Ignacio Cirac, fuera el maestro de Daniel Manzano, y de por qué Gámez, aún si sabe absolutamente nada de física, se puso a pontificar que su buen amigo Cirac es el más adecuado para decir que la memoria del agua es un mito imposible de fundamentarse en la cuántica. Y no es imposible que Cirac leyera a Goldacre:

    http://magonia.com/2011/12/01/los-homeopatas-se-refugian-en-la-fisica-cuantica-cronica-de-una-larga-conversacion-con-gente-de-boiron/

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    1. Y Caro Maldonado se queja amargamente de que Mulet lo descalifique.

      Esta pobre gente cree que los sociópatas y criminales a los que ayudan difundiendo su ideología les van a agradecer.

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