Mostrando las entradas con la etiqueta Richard Haehl. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Richard Haehl. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de julio de 2017

El Sacerdocio de la Ciencia LVI - Banzai


I - Tokkotai

Moisés Wasserman Lerner es un académico colombiano. Según su perfil en Wikipedia, tiene los siguientes logros:

- Doctorado en bioquímica por la Universidad Hebrea de Jerusalén.
- Estudios postdoctorales en la Universidad Estatal de Nueva York.
- Profesor de la Universidad Nacional de Colombia.
- Investigador del Instituto Nacional de Salud (INS).
- Director del INS entre 1995 y 1998.
- Decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia.
- Rector General de la Universidad Nacional de Colombia.

También dice:

"Entre sus logros científicos están nueve proyectos internacionales y 13 nacionales. Ha publicado alrededor de 80 artículos científicos, y más de 25 de difusión científica, ha sido ponente en 39 congresos."

Como se ve, el Dr. Wasserman es una personalidad de primera línea en el mundo académico colombiano, con una gran trayectoria y experiencia suficiente para tener no sólo la capacidad sino la obligación de ser extremadamente sólido y fundamentado en sus expresiones respecto de la ciencia.

La última de ellas es este artículo del periódico El Tiempo titulado "Homeopatía: el agua con memoria" donde dice:

"Recientemente se desató un debate sobre la homeopatía. El principal argumento a su favor es que se reportan casos en los que aparentemente funciona, y que nadie ha demostrado que no sirve (curiosa inversión de la carga de la prueba). No han faltado, por supuesto, ataques a la 'arrogancia de la ciencia occidental'."

A continuación se analiza el artículo del Dr. Wasserman.


II - Todo Se Puede Explicar A Base De Coincidencias y Globos Meteorológicos

Dice el Dr. Wasserman:

"Algunos piensan que la homeopatía tiene orígenes remotos, pero, en verdad, es una práctica de apenas un par de siglos. El libro fundante es el 'Organon del arte de curar', publicado en 1810 por el médico alemán Samuel Hahnemann. Está basado en un hecho falso y en una interpretación equivocada. El hecho es que Hahnemann tomó un extracto de quinina (la droga que cura la malaria) y sufrió los mismos síntomas de la enfermedad. No ha sido reproducido en otras personas. Seguramente la fiebre y los escalofríos que sufrió fueron una coincidencia. La interpretación errónea se refiere al efecto de la vacuna de Jenner contra la viruela. Hahnemann lo interpretó como una evidencia de que “mismo cura al mismo”, principio básico de la homeopatía. Lo que pasa en realidad es que se activa el sistema inmunológico (desconocido entonces)."

Compárese lo anterior con la siguiente cita del libro de Richard Haehl, el más importante historiador de la obra de Hahnemann ( consultable aquí ):

"Por otro lado, el Farmacéutico de Berlín, Profesor L. Lewin, dice en su obra "Los Efectos Secundarios de los Remedios" respecto de la fiebre de quinina:

'La muy discutida y contestada fiebre de quinina ocurre con bastante frecuencia sola o en conexión con otros efectos secundarios de la quinina. Esto encuentra su analogía frecuentemente en otros remedios contra la fiebre, de modo que este peculiar fenómeno no continúa solo o desconectado. No hay duda que para su manifestación sólo requiere una individualidad especial. Con tal tendencia especial, incluso muy pequeñas cantidades de quina, por ejemplo 0.06 gramos, producen esta condición en cada ocasión...Por otro lado, se han observado casos en los que la fiebre de quinina sobreviene cuando una debilidad del cuerpo está ausente. Entonces, las correspondientes observaciones, frecuentemente puestas en duda, de Hahneman sobre sí mismo quien después de una mayor dosis de corteza de quina fué atacado por una fiebre fría similar a la malaria, deben ser consideradas confiables'"

viernes, 2 de junio de 2017

El Sacerdocio de la Ciencia LIV - Embaucador a Palos



I - La Organización

La Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas ( APETP ) es una organización española que se presenta como:

"Somos un grupo de personas preocupadas por el auge de las terapias pseudocientíficas y del daño que están haciendo a la salud pública, aprovechándose de la falta de cultura científica en la mayor parte de la población."

Y aclaran

"Queremos dejar claro que nosotros ni estamos en contra de terapias naturales de resultados demostrados científicamente ni de los médicos naturistas que las apliquen. Siempre que asuman que ante determinadas patologías, sino hay mas remedio que aplicar tratamientos agresivos como por ejemplo la quimioterapia, se apliquen. Sin fanatismos."

Por supuesto que el pronunciarse contra los que se aprovechan de la ignorancia y hacer un llamado a evitar el fanatismo suena una posición de lo más razonable.

Para tal efecto, el sitio web de esta organización presenta una lista de terapias calificadas como seudocientíficas, la mitad de ellas con textos explicativos, entre las cuales está la homeopatía.

El autor de el texto sobre la homeopatía es Félix León García, que en el mismo texto se declara como "graduado en Ciencias Químicas por la Universidad de Sevilla, máster de Estudios Avanzados en Química y doctorando en el Instituto de Investigaciones Químicas Isla de la Cartuja, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)".

Con tales pretensiones y como en muchos casos analizados en este blog, uno supondría que tanto León García como la APETP deberían ser fuentes, si bien críticas, con sólidos fundamentos en los aspectos objetivos de la discusión sobre las terapias ennumeradas y en específico sobre la homeopatía, la más conocida y popular de todas ellas.

En las siguientes secciones veremos cómo se relacionan tales presunciones con la realidad.


II - ¿Para Qué Aplazar Lo Inevitable?

Comienza León García:

"La homeopatía es una medicina alternativa creada por el alemán Samuel Hahnemann en 1796. Se clasifica como una pseudoterapia puesto que no ha sido capaz de demostrar su efectividad en ningún ensayo científico riguroso, y a pesar del rechazo de la comunidad científica, la homeopatía cuenta con un gran número de seguidores."

Como en la inmensa mayoría de los textos de este corte, encontramos que la conclusión antecede al planteamiento y los datos, y el autor apenas pierde tiempo antes de dirigir a los lectores hacia el mensaje fundamental: la homeopatía no funciona y eso está probado por la ciencia.

Una vez que el público ha recibido una conclusión categórica y firme, León García da baños de pureza para que su público objetivo no vaya a creer que se le está induciendo a nada:

"En este artículo se presentarán los principios en los que se basa esta pseudociencia, analizados de forma objetiva desde un punto de vista bioquímico, dando la oportunidad al lector de valorar la validez de esta práctica tan extendida."

Aunque este ordenamiento pudiera parecer un detalle menor, el hecho de que este modelo es seguido al pie de la letra por la totalidad de los embaucadores seudo-escépticos augura muy malas cosas sobre la fundamentación de León García y su "análisis".


III - ¿Haehl Quién?

Dice León García:

"Comenzaremos por el primer postulado, “lo similar cura a lo similar”...Este simple postulado pareció convencer a un gran número de personas y Hahnemann comenzó entonces una serie de ensayos, en los que hacía ingerir a los sujetos sanos distintas sustancias de naturaleza muy variada; extractos vegetales, animales, venenos naturales, metales… fueron algunas de las sustancias probadas en humanos"

Compárese lo anterior con la cita ( ofrecida en este artículo ) del libro de Richard Haehl, el más notorio historiador de la obra de Hahnemann: